El Joint Research Centre (JRC) de la Comisión Europea ha publicado un nuevo informe que examina en profundidad las distintas iniciativas internacionales orientadas a definir el concepto de acero con bajas emisiones de carbono, un aspecto clave en la transición hacia una industria más sostenible en Europa.
A pesar del creciente impulso por parte del sector siderúrgico para reducir su huella ambiental, el informe concluye que actualmente no existe una definición general aceptada de lo que se considera “acero verde” o “acero con bajas emisiones”. Las metodologías, los umbrales de emisiones y los límites del sistema varían sustancialmente entre iniciativas, lo que genera inconsistencias que dificultan la comparabilidad, la transparencia y la competencia leal en el mercado.
Además, se destaca la falta de coherencia terminológica: conceptos como "acero verde", "acero de bajas emisiones" o "acero con emisiones casi nulas" se utilizan de forma intercambiable, generando confusión entre consumidores, empresas, administraciones y otros actores del mercado.
El informe sí identifica un consenso general en torno a la huella de carbono —medida en toneladas de CO₂e por tonelada de acero— como el principal indicador ambiental para evaluar el rendimiento de los productos siderúrgicos. No obstante, las diferencias metodológicas en la contabilidad de emisiones, como los tipos de gases incluidos, la gestión de coproductos o la asignación de créditos, siguen siendo un obstáculo para armonizar criterios entre iniciativas.
Lograr un consenso entre marcos resulta complejo, ya que cada iniciativa responde a objetivos y prioridades diferentes, lo que se traduce en enfoques y umbrales de descarbonización dispares.
El informe también recoge datos recientes de la Asociación Mundial del Acero (2024), que ilustran el contraste de emisiones entre distintas tecnologías de producción:
- 2,32 tCO₂/t de acero para hornos BF-BOF,
- 0,70 tCO₂/t para hornos de arco eléctrico (EAF),
- 1,43 tCO₂/t para hornos de arco eléctrico de baja inducción.
Estas cifras reflejan el potencial de circularidad de tecnologías basadas en chatarra para reducir la huella de carbono del sector.
Esta publicación se enmarca en el Plan de Acción Europeo de los Metales y el Acero, presentado por la Comisión Europea en 2025, y forma parte de las acciones integradas dentro del Clean Industrial Deal (Pacto Industrial Limpio).
Puedes consultar el informe completo aquí.
